El siguiente ensayo está elaborado tomando como insumo el libro “CÓMO ESCRIBIR PARA LA WEB” de Guillermo Franco. Tiene como finalidad orientar a otros y en específico a periodistas que escriben o en el futuro escribirán para la web. El lector encontrará análisis, también, una radiografía general de lo que el autor del libro plasmó en este ejemplar.
Fuente: Editorial SapiensaHace tres o cuatro décadas atrás, escribir para la web
quizá no era un tema de gran interés para las empresas televisoras o radiales a
nivel nacional, todo venía siendo rutinario y lineal en cuando a innovación,
pero de repente llega la revolución digital y generacional que fue una de las
principales causas que obligó a los dueños de medios de comunicación,
accionistas, directivos y muchos empleados a transformarse como un proceso de
metamorfosis periodística.
Pero,
¿Qué tan necesario y sustancial era ese cambio para entrarle a ese mundo digital
tan competitivo y efímero?, desde mi perspectiva sí fue necesario, es más,
comenzó tarde, medios internacionales fueron al unísono con la tecnología y hoy
día, son referentes internacionales y fuentes de consulta en plataformas
digitales. Y a mi juicio, quien no le
entra o se adapta, peligra con quedarse atrás o deja de existir para miles de
usuarios que cada vez leen menos o se quedan en el primer tercio como menciona
el libro.
De
acuerdo con Franco, “la redacción en internet significa un cambio de estilo, un
cambio sintáctico, una revisión de los géneros tradicionales de escritura y un
desafío para los productores de contenido informativos, comerciales,
recreativos y educativos en la red”, implica estar actualizado a las
tendencias, lo que el mundo está entendiendo más, lo que la gente está mencionando
y de esa manera lo interpreta mejor.
Si
todos los editores en las salas de redacción leyeran este libro, quizá hicieran
la siguiente pregunta, ¿qué hacer para que las notas no sean leídas de forma
superficialidad si es que el usuario hace clic en el enlace?, Franco en un
apartado dimensiona tres elementos necesarios: “texto conciso, diseño
escaneable y lenguaje objetivo o sencillo”. La forma de estructurar los textos
no está en las figuras literarias que el periodista use, sino en razones
funcionales y simples.
Otro
detalle a tener en cuenta en la redacción debe ser que las primeras dos letras
del titular necesitan ser cautivadoras y dominantes, (traigo a colación la
técnica SEO), en lo personal, me entretengo con las notas o reportajes de El
Heraldo, lenguaje sencillo y hace que dibuje esa realidad que estoy leyendo,
pero no pasa lo mismo con La Tribuna, máxime si se trata del editorial con un
lenguaje tan metafórico y confuso que termino de leer y no siempre comprendo en
su totalidad el mensaje.
Las
redacciones estéticas en cuanto a la literatura no es un detalle que atrae más usuarios,
que logra más views (vistas), que más veces es compartido o la que más likes (me
gusta) consigue, sino la nota que el usuario permaneció más tiempo, a lo mejor sea
porque el trabajo periodístico está construido con un propósito pedagógico,
usando las palabras que mejor describen la facilidad de uso.
El uso de la famosa pirámide
invertida en la redacción web no pierde vigencia, la jerarquización de los
elementos siempre están presentes en la información, ya que define el nivel de
importancia de los hechos. El factor adicional está en hacer uso de intertítulos,
enlaces internos, teniendo presente que el usuario es quien determina y
construye su propia pirámide mediante un escaneo de lo que para él o ella es más
interesante leer, en otras palabras “despedaza la lectura” como dice Franco.
Adicional a lo antes descrito, la longitud
del texto juega un rol esencial en los lectores, escribir de forma breve sin
cortar las ideas, palabras clave en el cuerpo del texto, palabras claves con
etiqueta o hipervínculos, harán que determinado medio se posicione en los
motores de búsqueda y que mejor si es de forma orgánica.
Conclusiones
1. Con la lectura del libro, confirmo lo
visto y practicado en diferentes trabajos de redacción que hice en clase, por
lo tanto, comprender y practicar ese arte de cómo escribir para la web no es
una opción, es una exigencia para los periodistas que están en el ejercicio de
la profesión y los que pronto estaremos integrando esos equipos de trabajo.
2. Usar “la voz pasiva cuando sea
necesario”, frase textual de Franco. Recuerdo que en clases base de la carrera,
se nos recalca tanto el juego de palabras en “voz activa” y se sataniza la
famosa “voz pasiva”, sin embargo, el autor no lo exime en la redacción web, sin
embargo, no se puede abusar de esta forma de narrar.

