lunes, 22 de junio de 2020

Reportaje de investigación

Educación

Cinco de cada diez estudiantes universitarios leyeron menos de tres libros en los últimos tres años

La población seleccionada es de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) de la modalidad presencial y del Sistema de Educación a Distancia en la zona norte.

Redacción: Danilo Hernández

¿Qué hacer para que a los estudiantes les guste la lectura?, ¿qué satisfacción hay para quién lee, si es que lo hace y que no sea por una actividad académica?, preguntas que quizás como lector responde en secreto, pero lo que sí es verdad que a usted le cautiva leer.

Los expertos aseguran que leer reduce el estrés, aporta conocimiento, robustece el léxico, mayor facilidad para aprender idiomas, mejora el razonamiento crítico y ayuda a la concentración. De estos beneficios si están conscientes los estudiantes de la UNAH en la zona norte.

Realidades

La lectura no suele ser un hábito o una práctica cultural en Centroamérica como lo es para Asia y Europa, quienes desde temprana edad inculcan a los niños leer cierta cantidad de horas a la semana y en algunos casos, es parte de los modelos educativos que hasta el día de hoy se mantienen en los primeros lugares como los más eficientes.

Según una nota en diario La Prensa, en 2016 en la ciudad de Guatemala se realizó la XX Feria Internacional del Libro en Centroamérica (Filcen) y la XIII Feria del Libro en Guatemala (Filgua) donde se reveló datos estadísticos en relación a la lectura en los ciudadanos de ambas naciones. Los datos más sorprendentes son:

El 42.1% de los centroamericanos nunca o casi nunca leen un libro con fines profesionales de estudio y en Honduras el 57.1%. La cifra es más espeluznante según los datos del Latinobarómetro en 3013 y analizados por el instituto Centroamericano de los Estudios Fiscales (Icefi).

Entre los que leyeron al menos un libro en el último año, los hondureños están al final de la lista con un 25.4% y un 69.5% que no leyó ninguno, los datos confirman que Costa Rica y Panamá, registran los mejores indicadores.

Asimismo, cerca del 75% de la producción editorial registrada bajo el número estándar internacional del libro (ISBN) por sus siglas en inglés, el mayor porcentaje se concentra en Costa Rica, Guatemala y Panamá, es decir, en Centroamérica son los países que más libros producen, más autores que escriben y registran los ejemplares.

Gustos y fines 

Según una encuesta realizada a 75 estudiantes del nivel superior de la UNAH en la zona norte. El 27% de los participantes respondió no haber leído ningún libro durante el último año y el 51% leyó menos de tres en los últimos tres años. Los fines obedecen a asuntos meramente académicos y desarrollo profesional.

Otro dato curioso es que solamente el 28% de los encuestados compró libros en librerías, el resto lo hace mediante préstamos y la mayoría descargados de internet. El tipo de lectura prevalece el crecimiento personal, novelas y/o entretenimiento. El 100% de la muestra representativa son conscientes que de hacerlo genera buenos beneficios.

¿Le gusta leer?, se preguntó. El 52% está debajo de la media aludiendo que no, la diferencia respondió que sí. Además, el 59% no aspira escribir libros, ambos datos se relacionan ya que los expertos dicen que, “para escribir bien es necesario ser buen lector”.

Testimonios de escritores hondureños

Según el escritor Kalki Martínez, en nuestro país la cultura por leer es casi nula. “En parte porque desde los 80´s se estigmatizó a quienes cargarán libros, en aquel entonces el pensamiento marxista prevalecía y claro, con el miedo a ser confundido con quienes leían, eso se dejó de hacer. Pero el problema consecuente y como resultado fue peor, se abandonó desde la responsabilidad de los maestros los programas y la casi obligatoriedad de la lectura, es por ello, que en la "nómina", si podemos llamarle así, en este país habiendo tan buenos escritores, casi siempre se citan los mismos narradores y los mismos poetas”. Apuntó Martínez.

También, enfatizó que hay personas que les gusta leer, “pero son de número casi imperceptible y esa cultura viene inculcada del hogar. Es una felicidad absoluta ver lectores”, finalizó.

Entre mayo y julio de 2019 tuve la oportunidad de conversar con Elia Santos, escritora originaria de Yoro y que ahora radica en Europa por estudios de especialización, en ese entonces manifestó sentirse asombrada por lo difícil y el escaso apoyo de las editoras nacionales, “todo está del lado del escritor, su creación literaria, su inversión o pago por su auto publicación”,  también, por ver que “la mayoría de los estudiantes del nivel medio y superior que hoy día leen, es porque hay un incentivo de por medio y si los profesores no les exigen tampoco leen, siento una lectura condicionada y no como un deseo genuino de cada individuo”, expresó.

La literatura en el abandono

Jefrey Caballero, profesor de español en el Centro Universitario Tecnológico (Ceutec), narró desde su experiencia y campo, “leer dos libros en un período de 3 meses con los estudiantes de las generaciones recientes es más que difícil”, hay casos extremos que algunos prefieren perder los puntos asignados a las actividades asignadas, todo por no leer.

A la vez se pregunta, ¿cómo quieren los jóvenes escribir o expresarse bien sin leer ni el sílabo de su clase?, él mismo responde que ahora si entiende las “jergas tontas que escucho y veo por todos lados, hasta es tendencia.  La literatura ya no es un tema de interés”, finalizó.

Según la Unesco, la tasa de alfabetización en Honduras hasta el 2018 fue de 87,21%, y la Encuesta Nacional Permanente de Hogares para Propósitos Múltiples del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 2021 estimó que el porcentaje de analfabetismo supera el 14%.

 

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